ReVista
 
   
 
       
         
 
 
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
 
 
 
 
 
 
 
 
Así opera el sesgo anti-israelí en la cobertura mediática: un claro ejemplo en Europa P
por Grupo ReVista
21 de Agosto de 2017

Imprimir Imprimir | Enviar Enviar | Bookmark and Share Compartir
 
 
 
Para la agencia de noticias española Europa P las fuentes oficiales tienen valor y prioridad siempre y cuando no sean israelíes. En tales circunstancias, aquellas fuentes son indiscutibles.

Así, las fuentes oficiales rusas son, para esta agencia, tan fiables para dar cuenta de sus propias acciones en el conflicto sirio, que no se precisa ninguna verificación, basta con presentarle al público lo que dice el Ministerio de Defensa Ruso – es decir, con oficiar de mero traductor y altavoz -, y asunto concluido.

En un artículo publicado el 21 de agosto de 2017, la agencia indicaba:

“La Fuerza Aérea de Rusia ha efectuado este lunes un ataque contra la organización terrorista Estado Islámico en la ciudad de Deir Ezzor, en el noreste de Siria, que se ha saldado con más de 200 milicianos muertos, según ha informado el Ministerio de Defensa ruso.

Las autoridades militares han indicado que el objetivo era ‘un gran convoy de Estado Islámico' que se dirigía a Deir Ezzir, ‘donde los terroristas internacionales intentan reagruparse e instalar su última base en Siria'”

 

 
 
 
Mas, cuando de las misiones israelíes contra el terrorismo palestino – usualmente contra Hamas y/o Yihad Islámica Palestina – en Gaza se trata, la fuente oficial israelí se convierte en algo tan irrelevante como las causas que motivan tal acción, al punto de queda relegado a una dudosa aseveración al final de la crónica. En esta coyuntura tienen más peso las declaraciones oficiales de Gaza (es decir, las vinculadas al grupo terrorista Hamas).
 
Tal era el caso de la crónica del 5 de mayo de 2016.
 
 

 

 
 
 
El hecho de que Israel estuviera conduciendo una operación anti-terrorista en respuesta al lanzamiento de morteros desde Gaza hacia su territorio, para la agencia era irrelevante – a diferencia del caso ruso.

De este modo, para la agencia el lector debe quedarse con las siguientes premisas:

La puntería rusa es impecable: no hay víctimas civiles colaterales. Tampoco, claro, hay fuente que pudiera ofrecer otros datos. Por el contrario, la israelí es desastrosa, puesto que afecta siempre, indefectiblemente, a civiles (es más, rara vez parece atinar a los terroristas…). Al menos, eso dicen las preponderantes fuentes palestinas.

Además, el enemigo/objetivo ruso es terrorista. Sin comillas. Sin dudas. Sin relativismos. En cambio, el enemigo/objetivo israelí es más difuso: miliciano. Y a veces, ni siquiera: sin decirlo, se sugiere la idea de que son todos los palestinos (algo que no es patrimonio de Europa P, ni mucho menos)…
 
 
 
 
         
      Portada | Temas | Países | Publicaciones | Acciones | Sobre Ética | Contáctenos | Enlaces  
         
 
ReVista Copyright 2008-2009