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Periodismo de reproducción: evitando los hechos que perjudican a los palestinos
por Marcelo Wio
17 de Noviembre de 2015

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Los motivos pueden ser varios. El resultado es uno: los medios en español, salvo excepciones, parecen limitarse – en el caso del conflicto palestino-israelí – a reproducir, a repetir lo que unos y otros dicen (sobre todo, lo que unos dicen...).

Así, la contextualización (histórica, circunstancial; ejemplos, etcétera) es algo que ha quedado relegado a otras instancias informativas, con otros actores.

Así, el 17 de noviembre de 2015 un gran número de medios recogía la noticia de la ilegalización de la facción norte del Movimiento Islámico de Israel por “incitación al odio y violencia contra israelíes”.

Además de citar el comunicado del gabinete de seguridad israelí, se reproducían declaraciones de funcionarios israelíes, de miembros de la facción ilegalizada y de los líderes políticos de la comunidad árabe-israelí.

Es decir, todo se reducía a una situación de declaraciones y afirmaciones enfrentadas, opuestas. El hecho: apenas una duda, una indeterminación.

Indagar un poco más allá de lo que estaba a mano no figuraba entre los planes de los medios: hurgar un poco más en el hecho (ordenador mediante, nada de desplazamientos ni gastos), quedaba descartado.

De haber buscado, ¿qué podría haberse encontrado?

Por ejemplo:

Declarciones de Raed Salah – líder de la facción radical del Movimiento Islámico – (como figuran en la acusación penal contra él, Archivo No. 5425/08):

“El mejor momento en nuestro destino es cuando nos encontramos con Dios como shahids (mártires) en la mezquita al-Aqsa... Las calles de Jerusalén serán purificadas por la sangre de los inocentes cuyas almas fueron tomadas por los soldados israelíes de ocupación...

“Nunca nos hemos permitido amasar la sangre de niños en el pan de la comida que rompe ayuno del mes bendito del Ramadán … Quien necesite más explicación debería preguntar lo que pasó a algunos niños en Europa, cuya sangre fue mezclada en la masa del pan sagrado (matza) …”

“Hacemos un llamamiento a todos los musulmanes y árabes en el presente árabe e islámico…a ayudar al pueblo palestino. Ahora es el momento de cumplir con su obligación de llevar a cabo una intifada árabe islámica desde el mar al mar, en apoyo de la ciudad santa de Jerusalén y la santísima mezquita de al-Aqsa”.

“Según la voluntad de Alá, ganaremos o moriremos, y así permaneceremos hasta que la 'ocupación' pase … Cualquier precio por el bien de al-Aqsa es barato, si es la prisión, el exilio, la herida o el martirio” (entrevista en Qpress, el 29 de septiembre de 2015).

Extractos de artículos escritos por Raed Salah y publicados en la página web del Movimiento Islámico (pls48), Mayo de 2014:

“La ocupación israelí es maldita y obscena. No tiene derecho siquiera a una piedra de la mezquita al-Aqsa; no tiene derecho siquiera a un grano de arena en Jerusalén... Es una ocupación corruptora, malvada, opresiva, terrorista, destructiva, con la que está prohibido tener contacto o coexistir”.

“Vayamos todos juntos a mezquita de al-Aqsa y gritemos ‘Allah Akhb'r'… los Musulmanes viene día y noche, del Oriente y del Occidente, coreando "con el espíritu y con la sangre, que te librará, al-Aqsa'”.

 
Por otra parte, el medio israelí Ynet indicaba que “la evidencia reunida mostraba, entre otras cosas, la estrecha conexión ideológica y la relación pública entre la rama norte del Movimiento Islámico con Hamas y la Hermandad Musulmana”.

Hamas, vale la pena recordarlo una vez más, está considerado como grupo terrorista por la Unión Europea (DECISIÓN (PESC) 2015/521 DEL CONSEJO de 26 de marzo de 2015) – entre otros.

El medio israelí ilustraba su texto con una foto significativa del allanamiento policial de una oficina de la rama norte del Movimiento Islámico :
 

 
En la foto pueden verse, precisamente, banderas de Hamas (verdes, letras blancas).
 
 
Pero los hechos estorban al planteamiento de “él dijo – el otro dijo” (es decir, un conflicto de versiones). Un enfoque que permite plantar dudas donde no las hay, cambiar el signo de los acontecimientos y dejar siempre bien parados a los palestinos – a la vez que posibilita trazar una imagen negativa o poco favorable de Israel.
 
 
 
h/t Tamar Sternthal
 
 
         
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