ReVista
 
   
 
       
         
 
 
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
 
 
 
 
 
 
 
 
El Periódico fogonea una “polémica” inexistente
por Marcelo Wio
6 de Junio de 2016

Imprimir Imprimir | Enviar Enviar | Bookmark and Share Compartir
 
 
 

La visita del diputado español del Parlamento Europeo Juan Fernando López Aguilar a Israel no ha gustado a varios grupos anti-israelíes, que han puesto el grito en el cielo en las redes sociales. O esto es lo que decía el diario español El Periódico el 2 de julio de 2016. Y así, de la nada, una noticia veía la luz...

 

 
 
El medio español señalaba que:

“La visita que el diputado español del Parlamento Europeo (PE) Juan Fernando López Aguilar realizó a Israel hace unos días en calidad de presidente del Grupo de Trabajo de Antisemitismo de la Eurocámara ha generado polémica en las redes sociales. Grupos como la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP)han criticado a López Aguilar, miembro del PSOE y del Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el PE, por haberse fotografiado junto a soldados israelís ante un muro que parece elque Israel levantó en Cisjordania, pero que no lo es”.

La RESCOP es impulsora del movimiento Boicot, Desiversión y Sanciones (BDS) contra Israel en España. Según declaró en 2010 uno de sus líderes de este movimiento de BDS, Omar Barghouti - co-fundador la Campaña Palestina para el Boicot Académico y Cultural de Israel (PACBI, por sus siglas en ingles ) -:

Si los refugiados regresaran, no tendrías una solución de dos Estados, tendrías una Palestina junto a una Palestina... Si no atas al perro rabioso, morderá a todo el mundo”.

El propio Barghouti – que, mientras promovía el boicot académico a Israel estudiaba un Máster en la Universidad de Tel Aviv - dijo (en un video enviado por Benjamin Doherty el 29/09/2013 y publicado por Electronic Intifada, una web pro-BDS y anti-israelí):

“… definitivamente nos oponemos a un estado judío. Ningún palestino racional… aceptará jamás un estado judío en cualquier parte de Palestina”.

Está bien claro cuál es el fin último del BDS. Pero eso no es información que El Periódico vaya a ofrecer. Lo cual hace pensar que la noticia no era tal, sino un texto que servía para apuntalar la “narrativa” palestina, para reforzar errores y prejuicios.

Pero, volviendo el texto de El Periódico, más adelante aclaraba que:

“El muro pintado... [que aparece en la foto] es un tramo de una pared de protección de posibles disparos desde Gaza sobrela comunidad israelí de Netiv Haasarah, situadaa menos de medio kilómetros de la frontera con la franja”.

Es decir, no había ni motivo de polémica. Nada. Sólo la RESCOP aprovechando para saltar a la palestra, para apuntar a Israel, y El Periódico brindándole la plataforma para hacerlo.
 
Por cierto, lo de "posibles disparos" desde Gaza es una forma sumamente genorosa de presenter una realidad por lo demás, no tan benévola: por un lado, borra de la ecuación al grupo terrorista Hamas; y por el otro transforma en contingente algo que ya ha sucedido con anterioridad - sin contar, claro está, con el lanzamiento de cohetes y morteros por parte de los grupos terroristas palestinos desde el enclave costero contra la población civil israelí -.

El remate de la crónica parecía confirmar la sospecha de que se trataba de una oportunidad para afianzar la “perspectiva palestina”:

“‘Entendemos que esta no es la posición oficial del PSOE porque parte de su programa de Gobierno es el reconocimiento del Estado de Palestina en lafronterade 1967. Es completamente inexplicable e inaceptable que un exministro de Justicia se haya reunido con colonos y haya visitado territorio ocupado de Palestina (Cisjordania yla ciudad vieja de Jerusalén)en el marco de una visita oficial a Israel. Eso puede ser considerado como una normalización de la ocupación israelí del Estado de Palestina', ha añadido Abu Eid".

 
La Carta de la OLP (de la cual Fatah – liderada por Mahmoud Abbas - es la organización mayoritaria) – que debía modificarse a raíz de los acuercos de Oslo, pero ha permanecido inalterada - dice, en su primer y segundo artículos:

“Palestina es la patria del pueblo árabe palestino; es una parte indivisible de la patria árabe, y el pueblo palestino es una parte integral de la nación árabe.

Palestina, con las fronteras que tenía durante el mandato británico, es una unidad territorial indivisible”.

En su artículo 19 declara:
 
"La partición de Palestina en 1947 y el establecimiento del Estado de Israel son enteramente ilegales, independientemente del paso del tiempo…"
 
Y en su artículo 21:

El pueblo árabe palestino, que se expresa a través de la revolución palestina armada, rechaza todas las soluciones que son sustitutos de la liberación total de Palestina y rechaza todas las propuestas encaminadas a la liquidación del problema palestino…”.

 
 
Claro que no hubo ni hay “frontera de 1967”. Hubo una línea de armisticio entre Israel y los territorios ocupados por Jordania y Egipto luego de la guerra de agresión árabe de 1948. Nada más. De hecho, la famosa resolución 242 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas no obliga a Israel a retirarse de todos los territorios ocupados en el transcurso de la Guerra de los Seis Días. Es más, los propios Acuerdos de Oslo, firmados por los líderes palestinos, estipulan la vía negociada para trazar las fronteras, lo que implica un reconocimiento de la condición de dichos territorios: su soberanía está, cuanto menos, en disputa.

Pero este proceder no es nuevo en El Periódico. En junio de 2015, el medio señalaba, eso sí, sin “polémica” mediante, que:

“La religiosa Teresa Forcades será una de las cuatro españolas que navegarán hacia Gaza en uno de los barcos de la 'III Flotilla de la Libertad', que tiene previsto arribar a aguas palestinas a finales de junio con el objetivo de ‘denunciar y romper el bloqueo' de Israel a los palestinos”.

Teresa Forcades no era meramente una religiosa. Según apuntaba el diario español El País (25 de julio de 2015), la monja lideraba una formación independentista catalana (Procés Constituent.)

En el acto de presentación de la “flotilla” estuvieron presentes, además, Francisco Pérez, en representación de Izquierda Unida, y Rafael Mayoral, de Podemos. También las periodistas Olga Rodríguez y Teresa Aranguren; Marwan El Burini, consejero de la Embajada Palestina y presidente de la asociación hispano-palestina Jerusalén, y “el embajador palestino en España”, Musa Amer Odeh. Política española, periodismo y diplomáticos palestinos mezclados y unidos con un propósito común: “romper el bloqueo”... Es decir, violar la legalidad internacional.

Porque el informe de la ONU, llevado a cabo por el ex primer ministro de Nueva Zelanda Geoffrey Palmer (conocido como Informe Palmer; de mayo de 2010) no dudaba de la legalidad del bloqueo naval:

“Hemos dejado claro que consideramos que Israel tiene derecho a imponer el bloqueo naval [sobre Gaza]. De lo que se deduce que Israel tiene también el derecho de hacer cumplir la ley [el bloqueo]”.

Para que Israel mantenga el bloqueo, este tiene ser eficaz, por lo que debe hacerlo cumplir...La aplicación puede tener lugar en alta mar y podrá ser realizadas por la fuerza si el buque se resiste. En este punto del análisis no se plantean dificultades”.

“El principio fundamental de la libertad de navegación en alta mar está sujeto a unas pocas excepciones en virtud del derecho internacional. Israel enfrenta una verdadera amenaza para su seguridad por parte de grupos militantes en Gaza. El bloqueo naval se impuso como una medida legítima de seguridad con el fin de evitar que las armas de entrar en Gaza por mar y su aplicación ha cumplido con los requisitos del derecho internacional”.

No hay derecho, dentro de las normas legales [del Bloqueo], para incumplir un bloqueo como medida (o derecho) de protesta. Romper un bloqueo, es por lo tanto, un grave paso que entraña un riesgo de muerte o lesiones”.

Y el Periódico, ni enterado, o sin querer hacerlo, terminaba esa crónica, nuevamente, con el embajador palestino en España:

“El embajador de Palestina en España, Musa Amer Odeh, ha calificado el bloqueo de ‘ilegal'...”.

Forma sutil del engaño: citar al embajador palestino, dejarlo que mienta; y no dar ninguna otra información al respecto. La mentira, así, queda convalidada, convertida en “hecho”.
 
 
 
 
         
      Portada | Temas | Países | Publicaciones | Acciones | Sobre Ética | Contáctenos | Enlaces  
         
 
ReVista Copyright 2008-2009