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Diferencia entre periodismo y activismo: Europa Press como ejemplo de lo segundo
por Grupo ReVista
28 de Agosto de 2017

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Si hay algo que la agencia de noticias española Europa P hace "bien" en su cobertura del conflicto palestino-israelí, es postularse como ejemplo de aquello en lo que un periodista nunca debe incurrir.

En el texto del 25 de agosto de 2017, su utilización de las fuentes - de la fuente, en realidad - servía como modelo de lo que no debe hacerse.

En el caso de Europa Press, pues, nos encontrábamos con una crónica elaborada a partir de una única fuente; en este caso, un grupo de ONG parciales (es decir, posicionadas ideológicamente respecto del conflicto; y que hablan de “ataques”, cuando las autoridades israelíes procedieron a desmantelar estructuras levantadas ilegalmente, según éstas últimas  – esto es, sin permiso de las autoridades competentes).
 

 

Un grupo de ONG ha denunciado este viernes en un comunicado conjunto los recientes ‘ataques' que han sufrido instalaciones educativas de Cisjordania a causa de la intervención de las autoridades israelíes, a tan solo unos días de que arranque el nuevo curso escolar, y ha reclamado que se respete ‘el derecho inalienable' de los niños a la educación.

[…]

Según las ONG, la Administración Civil Israelí ha desmantelado una escuela que estaba en su fase final de construcción en Jubbet Adh Dhib; se ha confiscado ‘la única fuente de energía' de la escuela de Abu Nuwar - paneles solares y baterías -; y se ha emitido una orden de paralización para la escuela de otra comunidad de la zona”.

 
Por supuesto, al fundar su crónica en una única fuente, la agencia no procedía a contrastarla ni verificar los dichos de la misma. Simplemente se limitaba a reproducirlos (colocando, aquí y allí, unas comillas, como si ello los eximiera de realizar una labor profesional).

La práctica periodística seria implica recurrir, en cambio, a la mayor cantidad de fuentes posibles – en el caso que nos incumbe, fuentes israelíes (no sólo gubernamentales, no sólo ONG pro-palestinas) y, de ser posible, a terceras fuentes. No se trata de amplificar una voz, sino de hacerle llegar al lector la mayor cantidad de voces para que pueda informarse lo más cabalmente que sea posible (y así, eventualmente, formarse una opinión sobre el tema). Además, conlleva contextualizar la información, brindando la mayor cantidad factible de datos, como, por ejemplo, que Jubbet Adh-Dhib se encuentra en el Área C (bajo los Acuerdos de Oslo suscritos por palestinos e israelíes), que está bajo control administrativo y militar israelí. Así pues, el redactor debería dirigirse a las autoridades competentes (por ejemplo, al COGAT; o si no pudiese, buscar en la web más información al respecto) para inquirir por los motivos de dicho desmantelamiento. Es de destacar, que hasta la agencia palestina de noticias Ma'an, fuente recurrente de Europa P, y que no “peca” de imparcialidad, precisamente, indicaba el 18 de agosto de 2017 (crónica que actualizada el 23 de agosto) que un portavoz de la administración civil israelí indicó que las estructuras no habían recibido los permisos necesarios, y que la construcción era, según dicho funcionario, ilegal.

Por otra parte, y “curiosamente”, a pesar de que las ONG “denunciaban” que la educación “en el territorio palestino ocupado [un término ideológicamente cargado , amén de falso, pues los mismos han de definirse mediante acuerdos entre palestinos e israelíes] se está erosionando cada vez más, acompañado de riesgos de protección de la infancia que son tan severos”; ni éstas ni la agencia de noticias hacían mención a las políticas educativas de la Autoridad Palestina – por ejemplo, que dicha Autoridad establece los siguiente salarios: para un maestro palestino, de unos 640 dólares por mes; para un terrorista palestino - creciente según la condena (es decir, según el delito), desde 400 dólares por mes para penas de cero a tres años de cárcel, hasta 3438 dólares por mes para penas de treinta años o más.

El dinero destinado al pago de presos y familiares de “mártires” supone casi la mitad de la ayuda internacional recibida por la Autoridad Palestina… No es baladí.

Ya se ve por dónde anda la prioridad educativa” de la Autoridad Palestina…

Y por dónde, las prioridades “informativa” y “humanitaria”…
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
         
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