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“Desproporcionalidad” informativa
por Marcelo Wio
7 de Diciembre de 2012

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“... los inmorales nos han igualado”, Enrique Santos Discepolo.

La agencia de noticias Europa Press se hacía eco de un informe de la organización Human Rights Watch (HRW) en el que acusaba a Israel de incumplir las leyes de la guerra por haber causado la muerte de civiles en uno de los ataques aéreos realizados en el transcurso de la operación Pilar Defensivo.

Antes que nada, es preciso establecer ciertos hechos de la realidad:

    • La operación Pilar Defensivo se llevó a cabo en respuesta al masivo e indiscriminado ataque terrorista con cohetes lanzados desde la Franja de Gaza deliberadamente contra la población civil israelí (y no contra objetivos militares).
    • Hamas es una organización terrorista (entre otros, para Estados Unidos y la Unión Europea).
    • Hamas controla la Franja de Gaza.
    • Por lo que controla todas las instituciones; incluida la policía.
    • La policía de Hamas no es en nada similar a la policía de estados democráticos como España, Suecia o Estados Unidos, por poner tres ejemplos. La policía en Gaza está bajo el control y las directrices de una organización terrotista.
    • Esta es la policía que, por acción u omisión, permitió que se ejecutara a supuestos “colaboradores” o “espías” y que se arrastrara sus cadáveres por las calles de Gaza.

Europa Press comenzaba informando:

“[Las Fuerzas Armadas israelíes] Aseguraron que Al Dalu, un policía de bajo rango, era un ‘terorista' miembro de Hamás. Sin embargo, HRW ha indicado que, incluso si ese hombre fuera un objetivo militar legítimo, el ataque fue 'ilegalmente desproporcionado' porque era probable que muriesen 'una gran cantidad de civiles'.

Según las leyes de la guerra, el beneficio militar que se espera obtener con un ataque debe ser superior a los daños que ese ataque podría causar a la población civil”.

Entonces, la agencia pasaba a recordar las leyes internacionales, sin mencionar ni una sola de ellas:

“El Derecho Internacional Humanitario y las leyes de la guerra, que son aplicables en los enfrentamientos que mantuvieron en noviembre el Ejército israelí y milicianos palestinos, estipulan que no se puede atacar a civiles. En esta categoría se incluyen los policías, a no ser que formen parte de las fuerzas de una de las partes en conflicto o participen directamente en las hostilidades”.

El problema es que una de las partes es una organización terrorista que ataca específicamente a civieles, y no lo mencionan. Además, esta operación defensiva comenzó a raíz de una escalada de ataques terroristas con cohetes desde Gaza y dirigidos contra la población civil israelí.

Aunque en realidad el informe de HRW dice textualmente:

“Incluso aunque Mohamed al-Dalou hubiese sido un objetivo militar legítimo, el ataque a su concurrido hogar con poca probabilidad cumpliría con el requisito de proporcionalidad. Según las leyes de guerra, la ganancia militar esperada de un ataque debe pesar más que el daño civil esperado”.

¿De dónde sacó Europa Press la redundancia de que“el ataque fue ‘ilegalmente desproporcionado' porque era probable que muriesen ‘una gran cantidad de civiles'”? ¿Qué ley es esa?
 
Breve perspectiva legal

El Protocolo I adicional a los Convenios de Ginebra de 1949 en lo relativo a la protección de las víctimas de conflictos armados internacionales (1977) en su artículo 51 (Protección de la población civil) dice, en su punto 5 que, entre otros, se considerarán indiscriminados:

“b) los ataques, cuando sea de prever que causarán incidentalmente muertos y heridos entre la población civil, o daños a bienes de carácter civil, o ambas cosas, que serían excesivos en relación con la ventaja militar concreta y directa prevista”.

El Dr. Barry A. Feinstein, en un ensayo (Legal Implications of Operation Cast Lead, Part 2) publicado por The Internet Journal of Rutgers School of Law explicaba que:

“Un objetivo militar puede ser atacado más allá de dónde esté localizado. No sólo la presencia civil no le dará inmunidad a un objetivo militar de sufrir operaciones militares, sino que de hecho se considera un crimen de guerra utilizar la presencia de civiles para lograr dicho objetivo”.

Y aclaraba, a su vez, que la obligación de prevenir bajas colaterales civiles bajo el derecho internacional consuetudinario recae principalmente en el lado del defensor (o atacado), ya que los civiles comúnmente están bajo el control de dicha parte – es decir, que el atacante no puede controlar sus movimientos o localización y usualmente desconoce su localización exacta.

En tanto, Rosalyn Higgins, ex presidenta de la Corte Internacional de Justicia desvela de qué se trata la proporcionalidad de una acción:

“...no puede estar en relación con una lesión específica previa -tiene que estar en relación con el objetivo general legítimo de poner fin a la agresión”.

Es decir, si un estado como Israel se enfrenta a una agresión, entonces la proporcionalidad indica si se utilizó la fuerza de manera específica para poner fin a la agresión armada en su contra. En consecuencia, la fuerza es excesiva si se utiliza con otros fines, como ser con el objetivo de causar daños innecesarios a los civiles.

Luis Moreno-Ocampo, Fiscal jefe de la Corte Penal internacional explica que el derecho humanitario internacional y el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional:

“...permiten a los beligerantes llevar a caboataques proporcionados contra objetivos militares, incluso cuando se sabe que habrá bajas o heridos civiles”.

El ataque deviene crimen de guerra cuando se dirige contra civiles. Precisamente lo que hace Hamas. Europa Press (y HRW), ni enteradas.

Lanzamiento de cohetes desde zonas densamente habitadas

 
 
 
 
 
Ni HRW ni Europa Press parecen haberse percatado de ello. Esta es una forma de utilizar a los propios civiles como escudos; es decir, un crimen de guerra.
 
Posteriormente, la agencia incluía un subtítulo que guíaba “prudentemente” al lector a extraer sus conclusiones: “Intento de justificar lo injustificable”, y reproducía las palabras de Fred Abrahams, asesor especial en HRW que concluía:

“... los hechos no sustentan la afirmación de Israel de que el ataque contra el domicilio de los Al Dalu estaba justificado.

HRW ha señalado que Israel ‘no ha proporcionado ninguna información que respalde la afirmación de que Mohamed al Dalu estaba participando de forma directa en las hostilidades'.

Abrahams ha criticado el ‘tardío intento' de Israel de, ‘una vez que pudo revisar la lista de víctimas, defender el ataque mencionando el nombre de un policía civil que estaba entre los fallecidos'. Esto parece indicar que el Estado hebreo hizo ‘un intento de justificar lo injustificable', ha agregado”.

Y a continuación, y bajo el subtítulo: Al Dalu no era miembro de un grupo armado, la agencia indicaba:

“... miembros de la familia Al Dalu y vecinos han dicho que Mohamed no formaba parte de ningún grupo armado palestino, sino que trabajaba como policía civil para el Ministerio del Interior del Gobierno de Gaza; concretamente, protegiendo a personalidades importantes”.

¿Quiénes eran esas personalidades importantes? ¿Miembros de Hamas? Es decir, ¿miembros de un grupo terrorista? Entonces, ¿qué era Al-Dalu?

La agencia, en cambio, no reproduce la siguiente parte del informe de HRW, donde la organización niega la evidencia:

“El sitio web de las Brigadas al-Qassam regularmente publica los nombres y biografías de sus luchadores muertos, incluyendo a 20 hombres muertos durante los combates de noviembre, pero desde el 6 de diciembre no ha hecho ninguna mención de Mohamed al-Dalu. En el sitio donde estaba la casa de al-Dalu, Human Rights Watch vio dos pósters, uno de Hamas y otro de la mezquita al-Israa, que llamaban a Mohamed al-Dalu “mártir” y “combatiente” de las Brigadas al-Qassam y lo mostraban a él con un rifle de asalto y una pistola, respectivamente. La familia y periodistas palestinos en Gaza dijeron que esto era común para un policía muerto y para empleados del gobierno, especialmente si Hamas cubre los costos del entierro”.

¿Cuando la evidencia no se acomoda a la teoría que busca validar HRW hay que descartarla? ¿Que se lo honre como a un mártir no significa nada? ¿Que los propios miembros de Hamas lo llamaran un “combatiente” perteneciente a un brazo armado de Hamas, debe ser descartado? ¿Todo esto no indica absolutamente nada? Para HRW, no. Para Europa Press, tampoco.

Además, que las Brigadas al-Qassam no publiquen el nombre de al-Dalu, ¿no podría deberse, tal vez, a que no quieran que se sepa que pertenecía a las mismas? ¿No podrían, de esta manera, explotar el caso mediáticamente?

En tanto descartan las palabras de la portavoz del Ejército de Defensa de Israel, dan por válida la información recibida de los vecinos y del propio grup terrorista Hamas.

La agencia tampoco reprodujo, llamativamente, el siguiente párrafo del informe de HRW:

“Cuando Human Rights Watch visitó el sitio una semana después del ataque, los investigadores no encontraron ningún resto de la munición israelí, que según dijeron los miembros de familia, los equipos de defensa civil habían quitado cuando recuperaron los cuerpos”.

¿No es periodísticamente relevante que el propio Hamas no dejara pruebas del ataque israelí? ¿Podría haber sido este suceso producto de “fuego amigo”? Un misil Farj-5 de fabricación iraní, con capacidad para alcanzar Jerusalén, ¿podría causar ese tipo de daño?

Son preguntas que no parece querer hacerse quien ya tiene su veredicto y solo quiere las respuestas que lo lleven sin contratiempos hasta el mismo.

Finalmente, la agencia acepta, sin más, la equiparación de un grupo terrorista - que durante el año 2012 lanzó 1697 cohetes contra civiles israelíes de manera deliberada - con el ejército de un país soberano y democrático que actuaba en defensa de su población:

“En los últimos enfrentamientos entre las fuerzas israelíes y las milicias palestinas en la Franja de Gaza, ocurridos entre el 14 y el 21 de noviembre, ambas partes perpetraron ‘ataques ilegales contra civiles', según HRW. Murieron al menos 103 civiles palestinos y cuatro civiles israelíes”.

Alan Dershowitz, afamado jurista, decía en su trabajo The Case for Moral Clarity:

“La táctica de Hamas de jugar a la ruleta rusa con las vidas de los niños israelíes mediante el disparo de miles de cohetes [más de 12.800 desde 2001] a un millón de israelíes, en tanto emplea escudos humanos con el fin de maximizar las víctimas fatales civiles palestinas, es pura maldad. La decisión israelí de responder a esta provocación ilegal e inmoral atacando a los terroristas y a sus arsenales es pura auto-defensa, autorizada por el derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y los principios morales universalmente aceptados”.

HRW, y Europa Press, al aceptar la tesis de HRW sin más y no contextualizar la información, igualan moralmente al terrorismo con la respuesta legítima al mismo. Europa Press, ¿haría lo mismo con ETA? Si no lo hiciera, ¿cómo debe interpretarse que lo haga en este caso?

Conclusión
 
Fathi Hammad, parlamentario de Hamas pronució un discurso que fue emitido por Al-Aqsa televisión el 29 de febrero de 2008, donde decía:

“[Los enemigos de Alá] no saben que el pueblo palestino ha desarrollado sus [métodos] de muerte y de búsqueda de la muerte. Para el pueblo palestino, la muerte se ha convertido en una industria, en la que las mujeres sobresalen, y también todas las personas que viven en esta tierra. Los mayores sobresalen en esto, y así también los mujahideen y los niños. Por ello han formado escudos humanos de mujres, niños, ancianos y mujahideen, con el fin de desafiar a la maquina de bombardeo sionista. Como si le estuviesen diciendo al enemigo sionista: ‘Deseamos la muerte de la misma manera que tú deseas la vida'”.

 
         
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