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Desafortunado resumen
por Marcelo Wio
21 de Febrero de 2014

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El diario estadounidense El Nuevo Herald publicó el 20 de febrero un artículo (firmado por Dan Perry, de la agencia AP) titulado “Grupo busca que Israel sea declarado por ley como estado judío”.

Pero el El Nuevo Herald no publicó el artículo completo, sino un extracto de lo que supuso más relevante. Dan Perry ahondaba en la discusión generada en torno a la demanda israelí de que la parte palestina reconozca a Israel como Estado Judío en un acuerdo final, exponiendo diversas opiniones sobre el tema.

Mas el diario estadounidense se centraba en las declaraciones de una parlamentaria palestina - a la que se le daba amplio espacio, en detrimento de la parte israelí. Si esto era para el medio lo sobresaliente de la nota de Perry (nada más alejado), el medio podría haber realizado una labor de contextualización propia.

Cuando un medio o un periodista no realizan su labor, se termina por permitir que las mentiras pasen como verdades o, al menos, como hechos no verificables.

Y esto es lo que sucedió en este caso, en el que parecía querer retratarse a Israel como a un Estado discriminador, a diferencia de la tolerante Autoridad Palestina y del eventual futuro Estado palestino.

“La condición judía del estado de Israel es una nueva adición”, dijo la dirigente [Hanan Ashrawi, miembro prominente de la OLP] a la prensa el miércoles. “Estamos trabajando para establecer un estado pluralista, democrático, incluyente en Palestina. No un estado exclusivo basado en religión, etnicidad o lo que sea”.

¿Qué quiso decir Ashrawi cuando dijo “en Palestina”? ¿Quiso decir la “Palestina geográfica e histórica” - lo que implicaría acabar con el Estado de Israel?

De haberse referido a los territorios que en un futuro podrían convertirse en un estado palestino, lo que afirmó, ¿es cierto?

Según el borrador de Constitución palestina de 2003 (revisado el 21/02/2014), Ashrawi miente.

En el artículo 2 de dicho borrador se afirma:

Palestina es parte de Patria Árabe. El Estado de Palestina se rige por la carta de la Liga de Estados árabes. El pueblo palestino es parte de las naciones islámica y árabe…”.

¿No había dicho, acaso, Ashrawi que no se trataría de un estado basado en la etnicidad?

El artículo 5 señala que:

“El árabe es la lengua oficial y el Islam es la religión oficial en Palestina. El cristianismo y las otras religiones monoteístas gozan de respeto y santidad. La Constitución garantiza la igualdad en derechos y obligaciones para todos los ciudadanos independientemente de su credo religioso”.
 
Las “otras religiones monoteístas gozan de respeto y santidad”, ¿e igualdad?
 
El tono parece más bien de tolerancia.
 
Y, en su artículo 7 decreta que:
 
Los principios de la Sharia islámica son una fuente principal de legislación. Los seguidores de las religiones monoteístas tendrán su estatuto particular y sus asuntos religiosos organizados según sus shari'as y las confesiones religiosas en el marco de la ley [positiva], preservando la unidad e independencia del pueblo palestino”.
 
La religión como fuente legislativa, y los creyentes de otras religiones con “un estatuto particular”… siempre y cuando se “preserve la unidad e independencia del pueblo palestino”, que es parte de las naciones islámica y árabe”.
 
¿Esto no es discriminación basada en la religión?

Por otra parte, la Carta de la OLP (de la cual Fatah – facción liderada por Mahomud Abbas que gobierna en la Autoridad Palestina - es miembro, así como PFLP, DFLP y el Partido del Pueblo Palestino, entre otros) diceen su primer y segundo artículos:

Palestina es la patria del pueblo árabe palestino; es una parte indivisible de la patria árabe, y el pueblo palestino es una parte integral de la nación árabe.

Palestina, con las fronteras que tenía durante el mandato británico, es una unidad territorial indivisible”.

Además, en el artículo 20 sostiene que “la Declaración Balfour, el Mandato de Palestina y todo lo que se ha basado en ellos, se consideran nulos y sin efecto”.

Y su artículo 21 afirma que:

“El pueblo árabe palestino, que se expresa a través de la revolución palestina armada, rechaza todas las soluciones que son sustitutos de la liberación total de Palestina y rechaza todas las propuestas encaminadas a la liquidación del problema palestino…”.

Un documento del Consejo de Derechos Humanos de la ONU del 8 de marzo de 2011 señalaba que:

“A pesar de repetidas garantías para su modificación, la Carta Nacional Palestina no ha cambiado - pidiendo la eliminación de Israel por cualquier medio militar-.

Y apuntaba que la Sexta Conferencia General de Fatah (2009) dejó la Carta de la OLP sin cambios desde 1968”.

¿Por qué El Nuevo Herald no advirtió a sus lectores que se trataba de un resumen muy resumido?

Y, entonces, ¿lo que publicó qué era, noticia o propaganda?
 
 
 
 
         
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