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Clarín al son de la desinformación
por Marcelo Wio
25 de Abril de 2014

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El artículo publicado por Clarín el 25 de abril de 2014, titulado “Israel anunció la suspensión de la negociación de paz con los palestinos”, conduce al lector a una conclusión equivocada de por qué han fracasado las últimas negociaciones de paz entre israelíes y palestinos.
 
El destino del camino trazado por el redactor – a partir, según se indica, de información proveniente de las agencias AFP, EFE, DPA y ANSA (¿tantas agencias para tan poca información?) – conducía a un único destino de imputación: Israel es el culpable, infractor, causante, responsable de un nuevo revés a la paz en Medio Oriente.
 
Tan claro quedaba el sendero que se le marcaba al lector, que el subtítulo rezaba "El primer ministro Netanyahu lo justificó por el acuerdo entre Hamas y Al Fatah".
 
Así lo justificaba, pero "entre usted y yo, sabemos que no es así", porque la crónica comenzaba diciendo que:

“El gobierno de Israel anunció que suspendía formalmente las conversaciones de paz con los palestinos a raíz del acuerdo de reconciliación entre Al Fatah, de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), y la agrupación islámica Hamas. De esta manera le dio el golpe de gracia a una negociación que venía bloqueada por los desacuerdos, así como por la colonización impulsada por las autoridades israelíes”.

Así, se le indicaba al lector que fueron los “obstáculos” israelíes los que imposibilitaron las negociaciones de paz, y que fue, claro está, Israel el que dio el golpe de gracia. Esto, claro está, según quien redactó la crónica.

Pero vayamos por partes.

1)

Israel efectivamente anunció la suspensión de las conversaciones de paz, pero el redactor omite mencionar información sumamente relevante para entender esa notificación: Hamas es un grupo terrorista (así considerado, por ejemplo, por Estados Unidos, la Unión Europea, Canadá, Japón y el Reino Unido) que, en su carta fundacional, amenaza:

Israel existirá y seguirá existiendo hasta que el islam loaniquile,como antes aniquiló a otros.”

Y en su artículo 11 deja bien en claro por qué, para Hamas, es inviable la solución de dos estados:

“El Movimiento de Resistencia Islámica considera quela tierra de Palestina es un Waqf islámico consagrado a las futuras generaciones musulmanas hasta el Día del Juicio. Ni a ella, ni ninguna parte de ella… se puede renunciar… Esta es la ley que rige para la tierra de Palestina en la sharía (ley) islámica, e igualmente para todo territorio que los musulmanes hayanconquistado por la fuerza, porque en los tiempos de las conquistas (islámicas) los musulmanes consagraron aquellos territorios a las generaciones musulmanas hasta el Día del Juicio… Todo procedimiento que contradiga la sharía islámica, en lo que concierne a Palestina, es nulo y sin valor”.

En tanto que el artículo 13 decreta:

Las iniciativas, y las llamadas soluciones pacíficas y conferencias internacionales, están en contradicción con los principios del Movimiento de Resistencia Islámica… […] No hay solución para la cuestión palestina si no es a través de la Yihad...”.

Es decir, Hamas no aceptará jamás a Israel, con ninguna frontera posible.

De hecho, uno de sus líderes, Khaed Meshaal, declaraba el 7 de diciembre de 2012:

“Ante todo,Palestina – desde el río [Jordán] hasta el mar [Mediterráneo], del norte al sur – es nuestra tierra… No renuncia ni abandono ni a una pulgada o pequeña parte de ella.

Segundo,Palestina fue, continua siendo y será, árabe e islámica

La yihad y la resistencia son el camino verdadero y apropiado para la liberacióny la restauración de nuestros derechos”.

El 4 de febrero de 2013, durante un discurso, su otro líder, Ismail Haniya (y primer ministro de Gaza), dijo, hablando sobre “la victoria palestina” durante la operación israelí Pilar Defensivo en noviembre de 2012:

“… la resistencia bombardeó laocupadas Tel Aviv, Jerusalén y Herzliya; y por primera vez, dos millones de israelíes estuvieron bajo tierra y cinco millones experimentaron la supremacía de los misiles…”.

Y, según publicó MEMRI, durante un mitin de Hamas el 23 de marzo de 2014, el Ministro de Interior de Hamas dijo que el acto era un referéndum sobre la “resistencia, que destruirá a la entidad sionista [Israel] dentro de pocos años”.

En el mismo acto, Ismail Haniya expresó:

“[…] Todos aquellos que toman las decisiones, en Palestina y fuera de ella, deben asimilar el mensaje de este mitin: Somos realmente un pueblo que ama la muerte tanto como nuestros enemigos aman la vida. Amamos el martirio, cuyo camino siguieron nuestros líderes en la muerte, tanto como otros aman sus puestos en el gobierno…”.

Con esta información presente, el lector bien podría pensar que el golpe de gracia más bien parece haber sido dado por Mahmoud Abbas, en tanto que Israel constataba, con su anuncio, lo evidente: ¿Cómo continuar negociando cuando se suma a la ecuación un miembro que no quiere negociar absolutamente nada?

Pero, claro está, no se puede de lo evidente, si se presenta un panorama distorsionado, repleto de baches informativos, de desbarajustes fácticos.

2)

La “colonización impulsada por las autoridades israelíes”, decía el texto de Clarín

Jeffrey Helmreich, teórico del derecho, explica (Diplomatic and Legal Aspects of the Settlement Issue, Enero de 2003) que:

Cisjordania y Gaza son territorios en disputa, y no ocupados; y tanto israelíes como palestinos ejercen reclamos legítimos e históricos.Nunca existió una soberanía palestina ni en Cisjordania ni en Gaza antes de 1967... El territorio de Cisjordania y Gaza fue capturado por Israel en una guerra defensiva, que en este siglo fue un medio legal para la adquisición de territorio.”

Y añade:

“…el acuerdo de paz alcanzado por Israel y los palestinos en Oslo, junto con el Acuerdo Provisional de 1995, permiten el crecimiento de los asentamientos así como el crecimiento - y la creación - de comunidades palestinas en los territorios disputados. Los palestinos adquirieron los derechos para la planificación y la división por zonas en el área A; en tanto que Israel retuvo los mismos derechos en área C, donde los asentamientos estaban localizados. El estatuto jurídico se debía alcanzar y decidir sólo en las negociaciones de estatus finales que, lamentablemente, nunca ocurrieron. Hasta que este punto sea alcanzado, el crecimiento de asentamientos [en el área C] permanece dentro del alcance legal de los Acuerdos de Oslo”.

Se puede discutir sobre la conveniencia política o diplomática de las construcciones en los barrios y poblados judíos en los territorios en disputa, pero presentarlos como un obstáculo o un motivo del estancamiento de las negociaciones - cuando dichos barrios (y la construcción en los mismos)  están dentro de la legalidad de acuerdos firmados por los propios palestinos - es un juicio de valor del redactor que responde al discurso del liderazgo palestino.
 
Hasta tal punto, que en el cuarto párrafo, el redactor efectivamente constataba (evidenciando, a su vez, su posicionamiento a favor de la postura palestina) que el tema de las construcciones en territorios en disputa como "obstáculo" forma parte de las acusaciones habituales del liderazgo palestino contra Israel:
"El negociador en jefe palestino, Saeb Erekat, respondió a Netanyahu acusando a su gobierno de ser el responsable del fracaso del proceso de paz por su negativa a frenar la construcción de colonias en tierras reclamadas por los palestinos...".

Pero es que, según indicaba el mismo 25 de abril de 2014 el periodista y analista Avi Issacharoff en The Times of Israel:

“La noche antes de que los esfuerzos de paz entre israelíes y palestinos colapsaran debido al pacto de unidad entre Fatah y Hamas, Israel les ofreció a los palestinos un paquete de incentivos para extender las conversaciones, incluyendo el permiso para comenzar proyectos de construcción a gran escala en las áreas bajo control israelí en Cisjordania.

La predisposición israelí sin precedentes para autorizar la considerable construcción palestina en las partes del “Área C” de Cisjordania – en las que Israel mantiene el control total – quedó clara durante las conversaciones de la noche del martes entre los negociadores israelíes, Tzipi Livni y Yitzhak Molcho, y su contraparte palestina, Saeb Erekat y el jefe de la inteligencia de la Autoridad Palestina, Majd Freij…

[…] Los negociadores israelíes también reiteraron la disposición de Jerusalén a aceptar una excarcelación significativa de presos y un congelamiento parcial de la construcción en los asentamientos de Cisjordania.

Fuentes palestinas dijeron el viernes que ambas partes acordaron discutir más sobre la oferta de construcción en la próxima sesión de sus conversaciones, que tentativamente fue programada para el miércoles por la tarde o el jueves por la mañana. Sin embargo, el miércoles por la tarde, la facción Fatah del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, y el grupo extremista islámico Hamas anunciaron en Gaza que habían llegado a un acuerdo de unidad…”

Pero de esto, por supuesto, nada.

3)

A su vez, el redactor olvidaba de mencionar, hablando justamente “de las bloqueadas conversaciones”, la adhesión de la Autoridad Paelstina a 15 órganos de la ONU – que le daba un codazo justamente a dos resoluciones del Consejo de Seguridad ( la 242 y la 338, que estipulan una solución negociada) a Acuerdos vinculantes firmados con Israel, fundamentales para la resolución del conflicto palestino-israelí.

La Declaración de Principios (13 de Septiembre de 1993), que formalizó el proceso de paz entre israelíes y palestinos, exige, en su Artículo XV que:

Las disputas derivadas de la aplicación o interpretación de esta Declaración de Principios, o de cualquier acuerdo subsiguiente relacionado con el período provisional, deben ser resueltas mediante negociaciones...”

El Cuarteto de Medio Oriente, por otra parte (Naciones Unidas, Unión Europea, Rusiay Estados Unidos), en una declaración emitida el 26 de junio de 2009, afirma que:

“...acciones unilaterales adoptadas por cualquiera de las partes no pueden [determinar de antemano] el resultado de las negociaciones y no serán reconocidas por la comunidad internacional”.

Esto no parece ser una “traba” menor para una negociación de paz: ¿Si lo negociado anteriormente se viola tan fácilmente, qué sucederá con lo negociado en la actualidad?

4)

Las exigencias palestinas, en el marco de las negociaciones, fueron otras de las omisiones del redactor.

El medio israelí Ynetnews.com publicaba el 3 de abril de 2014 una lista de demandas palestinas para continuar con las conversaciones de paz. Lo paradójico, es que la lista no dejaba nada para ser negociado. Las demandas eran, en realidad, la imposición de su voluntad.

5)

Y, a modo de complemento, algo que se suele pasar por alto y que, por supuesto, quien se encargó de escribir el texto publicado por el diario argentino, también ignoró:

La Carta de la OLP (de la cual Fatah es miembro, así como PFLP, DFLP y el Partido del Pueblo Palestino, entre otros) dice, por su parte, en su primer y segundo artículos:

... Palestina, con las fronteras que tenía durante el mandato británico, es una unidad territorial indivisible”.

En el artículo 20 sostiene que “la Declaración Balfour, el Mandato de Palestina y todo lo que se ha basado en ellos, se consideran nulos y sin efecto”.

El artículo 21 afirma que:

El pueblo árabe palestino, que se expresa a través de la revolución palestina armada, rechaza todas las soluciones que son sustitutos de la liberación total de Palestina y rechaza todas las propuestas encaminadas a la liquidación del problema palestino, o su internacionalización”.

Un documento del Consejo de Derechos Humanos de la ONU del 8 de marzo de 2011 señalaba que:

“A pesar de repetidas garantías para su modificación, la Carta Nacional Palestina no ha cambiado - pidiendo la eliminación de Israel por cualquier medio militar”.

Y apuntaba que la Sexta Conferencia General de Fatah (2009) dejó la Carta de la OLP sin cambios desde 1968.

Y esto, a pesar de que en el marco de los acuerdos de Oslo de 1993, los palestinos estaban obligados a modificar el contenido de su Carta – especialmente el que suscribe la acción armada como solución, la eliminación de Israel y el no reconocimiento del derecho de Israel a existir (es decir, el no reconocimiento de la solución de dos estados).
 

Yitzhak Rabin, Bill Clinton y Yasser Arafat, en la firma de los Acuerdos de Oslo en 1993

 
 
Mas, el redactor de la crónica de Clarín proseguía y afirmaba que:

“El presidente de la ANP, Mahmud Abbas, se declaró dispuesto a prolongar estas conversaciones, pero con la condición de que Israel suelte a los prisioneros, congele la colonización y acepte debatir sobre la delimitación de las fronteras del futuro Estado palestino. Esto fue directamente rechazado por el gobierno de Netanyahu”.

A)

No son prisioneros (militar u otra persona que en campaña cae en poder del enemigo; persona que está presa, generalmente por causas que no son delito), son presos – juzgados y encarcelados en su amplia mayoría por crímenes de sangre; e Israel ha excarcelado a un gran número de ellos como gesto de buena voluntad para reiniciar las conversaciones de paz.

La organización CiFWatch (29/12/2013), asociada a CAMERA, proporcionó una lista de los terroristas excarcelados y los crímenes que los condujeron a prisión. Algunos ellos son:

Yacoub Mohammed Ouda Ramadan (miembro del PFLP-GC) fue sentenciado a cadena perpetua por el asesinato de Sarah Sharon.

Abu-Alrub Mustafa Mahmoud Faisal fue sentenciado a dos cadenas perpetuas por el asesinato de Yoram Cohen y por golpear a Mohammed Kamil hasta la muerte. También fue encontrado culpable del homicidio de otros cuatro palestinos sospechosos de “colaboración”.

Damara Ibrahim Mustafa Bilal fue sentenciado a cadena perpetua por su participación en el asesinato de Frederick Rosenfeld.

En tanto, Mahmoud Abbas, en su discurso en un evento de la Autoridad Palestina para celebrar la excarcelación por parte de Israel de 26 terroristas convictos (televisión oficial de la AP, 31 de diciembre de 2013), les dio la bienvenida a los terroristas y los llamó “héroes”:

“[La liberación de nuestros presos] es un día de alegría para nuestra nación, para nuestro pueblo, para nuestros heroicos prisioneros… Habrá más grupos de héroes que retornaran a nosotros… Ellos [los israelíes] pospusieron 24 horas la liberación de estos héroesnos congratulamos y los congratulamos por la [liberación] de estos héroes”.

En este sentido, el cronista olvidó mencionar, las sistemáticas incitación al odio y a la violencia y la glorificación del terrorismo por parte de la Autoridad Palestina como serios impedimentos para una paz permanente.

B)

Se afirmaba en el artículo que Mahmud Abbas se declaró dispuesto a prolongar las conversaciones con la condición de que Israel “acepte debatir sobre la delimitación de las fronteras del futuro Estado palestino”.

¿Eso es cierto? ¿Debatir?

No.

La primera demanda de la lista mencionada anteriormente, y publicada por numerosos medios de comunicación en todo el mundo, era:

Un compromiso por escrito del primer ministro Benjamin Netanyahu aceptando que las fronteras del estado palestino discurrirán a lo largo de la línea de 1967, la llamada “Línea verde” de armisticio entre Jordania e Israel…

La resolución 242 del Consejo de Seguridad, luego de que Jordania perdiera – en una guerra de agresión árabe - el territorio que ocupaba, y al que había denominado Cisjordania; y Egipto el de Gaza. La resolución decía:

1. Afirma que el acatamiento de los principios de la Carta requiere que se establezca una paz justa y duradera en el Próximo Oriente, la cual incluya la aplicación de los dos principios siguientes:

1) Retirada de las fuerzas armadas israelíes de territorios que ocuparon durante el reciente conflicto

3. Pide al Secretario General que designe un Representante Especial que mar che al Próximo Oriente, para establecer y mantener contactos con los Estados interesados a fin de promover un acuerdo y de ayudar en los esfuerzos para lograr una solución pacífica y aceptada, de acuerdo con las disposiciones y principios de la presente resolución.

Además, Eugene Rostow (The Future of Palestine, 1993) – ex decano de la Facultad de Leyes de Yale y Vicesecretario de Estado para Asuntos Políticos durante la presidencia de Lyndon B. Jonson (y, como tal, uno de los que participó en la redacción de la Resolución 242 del Consejo de Seguridad de la ONU) – sostiene que la ocupación puede finalizarse, en palabras de la resolución 242 del Consejo de Seguridad de la ONU, sólo cuando las partes hayan establecido una “paz justa y duradera en Medio Oriente”. Y explica:

“… que los israelíes no están obligados a retirarse de ninguna parte de los territorios ocupados hasta que cada uno de los estados árabes haga la paz. Y la palabra ‘paz' en la resolución 242 significa una paz plena y formal, no meramente el abandono de todas las demandas de los derechos de beligerancia”.

Por otra parte,CAMERA apuntaba que:

La Línea Verde… sirvió como línea de demarcación de armisticio entre Israel y Jordania. La línea de armisticio fue establecida el 3 de abril de 1949 por el artículo III del Acuerdo de Alto el Fuego entre Israel y Jordania, y jamás fue una ‘frontera' entre Israel y Cisjordania [así bautizada por Jordania; antes era conocida por su denominación tradicional: Judea y Samaria]”.

En tanto que Dore Gold (From “Occupied Territories” to “Disputed territories”, 2002),ex diplomático israelí y actual presidente del Jerusalem Center for Public Affairs, explicaba que:

Debido a la insistencia de Jordania, la Línea de Armisticio de 1949, que constituía el límite entre Israel y Jordania hasta 1967, no fue reconocida como una frontera internacional, sino simplemente como una línea que separaba a los ejércitos…” (Artículo II.2)

Es decir, Abbas ponía como condición de la negociación que no hubiese nada para negociar. A eso se negó el gobierno israelí, no a la fallaz representación de la realidad que presentaba la crónica.

 
 
El artículo, en definitiva, transfería la “culpabilidad” o la responsabilidad del fracaso de las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos a los primeros. Para lograr esto, omitía información relevante,y trastocaba hechos impidiéndole al lector formarse una opinión propia y cabal de los acontecimientos recientes en Medio Oriente.

Quizás lo más llamativo (y tragicómico) sea que, para elaborar una crónica llena de omisiones, errores y parcialidad, el medio argentino haya tenido que recurrir, ni más ni menos, que a cuatro agencias de noticias.

¿Qué habría sucedido si hubiesen utilizado sólo una agencia?

Probablemente nada. La parcialidad es impermeable a los hechos, a un mayor o menor caudal informativo.
 
 
 
 
         
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