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Causa, efecto y el significado de los términos
por Marcelo Wio
15 de Agosto de 2014

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“De aquellos polvos vienen estos lodos”, Refrán

“El presente sólo se forma del pasado, y lo que se encuentra en el efecto estaba ya en la causa”, Henri Bergson

 
 
El 15 de marzo de 44 a.C. murió Julio César, lo que provocó la conspiración para asesinarlo por parte de un grupo de Senadores opuestos a sus ambiciones.

¿A quién en su sano juicio se le hubiese ocurrido incurrir en semejante despropósito?

No había ni huevo ni gallina. Sino un hecho o acción que provocó el siguiente suceso o desenlace: la conspiración conduce a Marco Bruto, junto a otros conspiradores, a apuñalar y dar muerte a Julio César. Es decir, la muerte de éste no provoca el apuñalamiento. Cuestión de lógica y de cronología.

Tanto medios de comunicación y ONG suelen confundir (consciente o inconscientemente), causas y efectos.
 
 
 
 

Oxfam obvia el motivo del bloqueo, cuya legalidad es reconocida en el Informe Palmer: “Israel enfrenta una verdadera amenaza para su seguridad por parte de grupos militantes en Gaza. El bloqueo naval se impuso como una medida legítima de seguridad con el fin de evitar que las armas de entrar en Gaza por mar y su aplicación han cumplido con los requisitos del derecho internacional”.

Esos mismos cohetes son los que Hamas y otros grupos terroristas palestinos lanzan contra la población civil israelí.

La represalia israelí no es “sobre la población civil gazací”, sino sobre Hamas, que elige ubicar sus centros de mando, arsenales y lanzaderas en medio de áreas densamente pobladas.

Resumiendo: el bloqueo se debe a que el grupo terrorista Hamas se pertrecha para atacar a Israel. Lo que lleva haciendo desde antes de la desconexión total y unilateral de Israel de la Franja. Estos ataques provocan una lógica respuesta israelí.

El “paso indispensable para la paz” es el desarme de Hamas y que este grupo terrorista reconozca el derecho de Israel a existir.

Pero, claro, si no se identifican correctamente las causas y consecuencias, difícilmente se pueda arribar a una solución. Simplemente, se le estará prestando una coartada o un amparo a las organizaciones terroristas que actúan desde la Franja.

 
 
Ahora bien, el desbarajuste será aún mayor si, a la confusión de las causas y sus consecuencias, se le añade el desconocimiento de semántico de términos fundamentales.

Un trabajo de la Escola de Cultura de Pau, titulado Análisis sobre Declaraciones de Alto al fuego y Cese de Hostilidades en procesos de paz, explicaba:

“Los conceptos de ‘tregua', ‘cese de hostilidades', ‘alto el fuego', ‘cese al/de fuego', ‘armisticio', etc. se usan a menudo indistintamente, dando lugar a una importante confusión. El significado puede variar de un contexto geográfico o lingüístico a otro.

En la página web de Naciones Unidas sobre la construcción de la paz (creada en 2006) aparecen las definiciones siguientes:

La tregua es un procedimiento por el cual las partes entran en conversaciones. Es un cese de hostilidades informal

Un cese de hostilidades es una suspensión temporal de violencia, un silencio de las armas que no incluye cambios de posición en el campo de batalla. Suele declararse al inicio de un proceso de paz con el objeto de facilitar alguna acción humanitaria o como señal de buena voluntad para buscar una salida negociada al conflicto. Puede ser unilateral, al no precisar de negociaciones. En ese caso, se convierte en un gesto que suele invocar a la reciprocidad de la otra parte.

Un alto al fuego o cese al fuego suele estar englobado en un marco más amplio de negociación. Cuando se produce al inicio de un proceso no es más que un cese de hostilidades acordado entre las partes, que busca facilitar las negociaciones y la asistencia humanitaria. Suele ser muy inestable y requiere de posteriores negociaciones. No resuelve las causas estructurales del conflicto. Cuando se produce al final de un proceso puede llegar a ser muy amplio y detallado. Hoy en día es frecuente que incluya el retiro de fuerzas a zonas acordadas, el desarme y, en conflictos internos, la reforma de las fuerzas de seguridad. Un alto al fuego formal marca el final de la guerra y reconoce que las causas de la misma han sido resueltas. En esos casos se utiliza también el concepto de armisticio”.

El denominador común es el cese de hostilidades: una “suspensión temporal de violencia, un silencio de las armas”.

Es decir, que no hay ataques…
 
 
 
 
 
 
 
 
¿O tal vez los medios esperan a la respuestas israelí para hablar, ya sí, de la “ruptura del alto el fuego”…?
 
 
 
¿Quién fue?
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
         
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